domingo, 13 de enero de 2013

Einstein tenía razón: El espacio-tiempo es liso, no espumoso

Artículo publicado el 10 de enero de 2013 en Space.com

El espacio-tiempo es liso en lugar de espumoso, según sugiere un nuevo estudio, anotando una posible victoria a Einstein sobre algunos teóricos cuánticos que llegaron tras él.

En su teoría general de la relatividad, Einstein describe el espacio-tiempo como algo fundamentalmente liso, curvándose solo bajo la tensión de la energía y la materia. Sin embargo, algunas interpretaciones de la teoría cuántica no están de acuerdo, viendo el espacio como algo compuesto de un espuma de minúsculas partículas que aparecen y desaparecen constantemente.
Parece que Albert Einstein estaba de nuevo en lo cierto.

Gravity Probe B y espacio-tiempo Crédito: NASA.

Un equipo de investigadores llegó a esta conclusión tras seguir el largo camino de tres fotones a través del espacio intergaláctico. Los fotones se lanzaron en una gran explosión conocida como estallido de rayos gamma, que tuvo lugar a unos 7000 millones de años luz de la Tierra. Finalmente llegaron hasta los detectores del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi, de la NASA, en mayo de 2009, llegando con apenas una separación de un milisegundo.

Este empate en la llegada apoya sólidamente la visión Einsteniana del espacio-tiempo, dicen los investigadores. Las longitudes de onda de los fotones de un estallido de rayos gamma son tan pequeñas que deberían poder interactuar incluso con las “burbujas” más diminutas que proponen los teóricos cuánticos para esta espuma espacio-temporal.

Si realmente existe esta espuma, los tres fotones deberían haber sido golpeados un poco durante su épico viaje. En tal escenario, las posibilidades de que los tres alcanzaran el telescopio Fermi virtualmente al mismo tiempo, son muy bajas, dicen los investigadores.
Por lo que el estudio es un golpe contra la existencia de la espuma tal como se piensa actualmente que es, aunque no un golpe mortal.

“Si después de todo existe la espuma, creemos que debe ser a una escala mucho menor que la longitud de Planck, lo que indica que podría haber implicada una física distinta”, dice el líder del estudio Robert Nemiroff, de la Universidad Tecnológica de Michigan (Michigan Technological University), en un comunicado. (La longitud de Planck es una distancia casi inimaginablemente pequeña, aproximadamente una billonésima de billonésima del diámetro de un átomo de hidrógeno).
“Existe la posibilidad de que sea una fluctuación estadística, o que la espuma espacio-temporal interactúe con la luz de forma diferente a como imaginamos”, añade Nemiroff, que presentó sus resultados el 9 de enero en la 221 reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Long Beach, California.

Si el estudio resulta ser cierto, las implicaciones son muy grandes, dicen los investigadores.
“Si futuros estallidos de rayos gamma confirman esto, habremos aprendido algo muy fundamental sobre nuestro universo”, dice en un comunicado Bradley Schaefer de la Universidad Estatal de Louisiana (Louisiana State University).

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Space.com.

sábado, 12 de enero de 2013

Cuatro canciones que escucharás en la nueva película de Tarantino (y una que no)


Ya queda menos: el viernes 18 se estrenará la nueva película de Quentin Tarantino, ‘Django desencadenado’. Dentro de un estilo que ha hecho historia en el cine contemporáneo, por algo que siempre se ha caracterizado el director estadounidense es por su uso de la música. Como un DJ entre erudito y muy freak que parece bucear en las cubetas más polvorientas de las tiendas de segunda mano para encontrar la inspiración, ha reciclado todo tipo de canciones olvidadas o semiocultas y les ha insuflado nueva vida al integrarlas en muchas secuencias de sus filmes que han pasado a la memoria popular.

Es ya imposible disociar el ‘Stuck In The Middle With You’, de Stealers Wheel (1972), de una de las escenas más salvajes de ‘Reservoir Dogs‘; ‘You Never Can Tell’, de Chuck Berry (1964), del baile tróspido que se marcaban John Travolta y Uma Thurman en ‘Pulp Fiction’, el ‘Bang Bang (My Baby Shot Me Down)’ de Nancy Sinatra (1964) del arranque de la primera parte de ‘Kill Bill’ o el ‘Cat People’ de David Bowie (1982) de ‘Malditos bastardos’, entre otros muchos momentos ya míticos.
¿Qué sorpresas nos depara la banda sonora de su nuevo largo? A falta de incurrir en spoilers, podemos revelar que el director vuelve a recurrir a una constante que utiliza desde ‘Bullet Proof’: reciclar fragmentos de bandas sonoras de películas anteriores, con lo cual la apropiación de material ajeno la ejerce por partida doble. Así, retoma piezas de Ennio Morricone para los spaghetti western ‘Los despiadados’ (1967) y ‘Dos mulas y una mujer’ (1970), de Jerry Goldsmith para ‘Bajo el fuego’ (1983) o de Franco Micalizzi para ‘Le llamaban Trinidad’ (1970). Pero una novedad es que también hay temas compuestos especialmente para la película y, lo más llamativo, un descarte que ya está dando mucho que hablar. Señalamos los cuatro temas más destacados y el que Tarantino dejó fuera.

‘I Got A Name’  (Jim Croce)
El cantautor folk-rock estadounidense tuvo un top 10 en su país en 1973 con esta canción que inicialmente apareció en una película de aquel año, ‘El último héroe americano’. Antes de Tarantino, ya la utilizaron Ang Lee en ‘La tormenta de hielo’ y, más recientemente, Clint Eastwood en ‘Invencible’.



‘UNCHAINED’ (James Brown y 2-Pac)
Por primera vez en Tarantino… ¡un mash-up! En una de las escenas clave de la película, introduce esta colisión entre el éxito ‘The Payback’ (1973) del padrino del funk y ‘Untouchable’ del fallecido artista de hip hop, publicado póstumamente por primera vez en 2006.







‘100 Black Coffins’ (Rick Ross)
Una de las canciones compuestas expresamente para el filme, a cargo de este rapero estadounidense, a quien MTV acaba de nombrar como “el MC más caliente del momento” y donde también colabora el actor Jamie Foxx



‘Who Did That To You?’  (John Legend)
Otro inédito que, además, es lo primero que graba el afamado cantante soul desde su álbum “Evolver” de 2008.



Y el descarte… ‘Wiseman’ (Frank Ocean)
Esta es la canción que se ha quedado fuera de la película, compuesta para Tarantino por uno de los músicos del momento: el álbum ‘Channel Orange’ de este chico de Lousiana de 25 años ha copado los puestos más altos en prácticamente todas las listas de lo mejor de 2012. Según el cineasta, ‘Wiseman’ no tuvo cabida en ninguna secuencia de ‘Django desencadenado’ precisamente por ser un baladón realmente encantador y poético: una paradoja puramente tarantiniana.



Gracias por su ayuda a Wikipedia.

martes, 8 de enero de 2013

Veinte hitos que tuvieron críticas despiadadas


Los críticos tienen mala prensa. No hay estatuas de críticos, ningún niño quiere ser crítico de mayor, los críticos son artistas frustrados… En ocasiones su falta de visión sí puede haber resultado contraproducente pero, con el tiempo, como veremos, sólo resulta cómica. Además, no sólo los críticos, todo opinador, por ilustre que sea, puede meter la pata. Y mucho.
Metro Goldwyn Mayer después de la primera audición de El Mago de Oz: “La canción esa del arco iris no es buena. Quítenla”.

La revista Variety afirma que el estilo de música rock’n’roll “no llegará a junio”. Esto se escribió en los primeros meses de 1955.
“No nos gusta su sonido, y la música de guitarras ya está dando sus últimos coletazos”. La discográfica Decca, al rechazar a los Beatles en 1962.
La productora de cine RKO sobre las pruebas de Fred Astaire. “No sabe cantar, no sabe actuar. Se está quedando calvo. Baila un poco”.
Chaplin sobre el cine sonoro: “A las películas les hace falta el sonido como a las sinfonías de Beethoven la letra”.
Universal Pictures en 1959  recomendando a Clint Eastwood que se buscara otro trabajo: “Tienes un diente mellado, te sobresale demasiado la nuez y hablas muy despacio”.
Emmaline Sniveli, la directora de Blue Book, una agencia de modelos sobre Marylin Monroe en 1944: “Es mejor que encuentres algo como secretaria o que te cases”.
Un crítico anónimo en 1895 sobre Alicia en el país de las maravillas: “Creemos que un niño de verdad quedará más confundido que deleitado con esta rígida y redundante historia”.
“Una orgía de estruendo y de vulgaridad.” Louis Spohr sobre la primera interpretación de La Quinta Sinfonía de Beethoven en 1808. También es verdad que la orquesta, dirigida por el propio Beethoven, no tocó bien; sólo habían ensayado una vez antes del concierto, y llegaron a parar la ejecución (de la Fantasía Coral) y empezaron de nuevo.
“Las composiciones de Johann Sebastian Bach carecen totalmente de belleza, de armonía y, sobre todo, de claridad.” Johann Adolph Scheibe, Der critische Musikus, en 1737.
“Walt Whitman tiene la misma relación con el arte que un cerdo con las matemáticas”. The London Critic en 1855.
“Rigoletto (de Giuseppe Verdi) es floja desde un punto de vista melódico. Esta obra no tiene ninguna posibilidad de formar parte del repertorio”. Gazette Musicale de Paris, 1853.
“El próximo disco, guitarrita y palmas nada más” Camarón de la Isla a su productor Ricardo Pachón después de las críticas a La leyenda del tiempo de 1979 y de que los gitanos devolvieran el disco (que vendió menos de seis mil copias) en las tiendas porque “no sonaba a Camarón”.
Carta de un editor a Flaubert sobre su Madame Bovary: “Señor, ha sepultado su novela en un cúmulo de detalles que están bien diseñados pero que son absolutamente superfluos”.
En el San Francisco Examiner en 1889 rechazaron la colaboración de un escritor con estas palabras: “Lo siento, Mr. Kipling, pero, sencillamente, no sabe cómo utilizar el lenguaje”.
“Es la obra de un loco”. Ambroise Vollard en 1907 sobre  Las señoritas de Avignon de Picasso.
“En Cumbres Borrascosas, los defectos de Jane Eyre (la novela de su hermana Charlotte) se multiplican por mil. Bien pensado, el único consuelo que nos queda es que la novela nunca será popular.” James Lorimer en la revista North British Review en 1849 sobre, claro, Emily Brontë.
Milton Wright, el padre de los hermanos Wright, pioneros de la aviación dijo literalmente: “El hombre nunca volará, porque eso es para los ángeles”.
Virgina Woolf sobre James Joyce “Acabé Ulises y me parece un fracaso… El libro es difuso, pretencioso… Vulgar, no solo en el sentido común sino también en el literario. Quiero decir que un escritor de primera línea respeta demasiado el acto de escribir para permitirse hacer trampas”.
Lord Byron en 1814 en un carta dirigida a James Hogg: “El nombre de Shakespeare, pueden estar seguros, está colocado absurdamente alto y tendrá que bajar. No tenía imaginación para sus historias, ninguna en absoluto. Tomó todas sus tramas de novelas antiguas y montó historias en forma teatral, con tan poco esfuerzo como el que usted y yo necesitaríamos para volver a escribirlas en forma de historias en prosa”.
Lope de Vega en 1609: “De poetas, no digo: buen siglo es éste. Muchos en ciernes para el año que viene pero ninguno hay tan malo como Cervantes, ni tan necio que alabe a Don Quijote“.


Poco más se puede añadir a lo dicho por el Fénix de los Ingenios. Pues sólo son algunos casos. De todas formas, siempre habrá quien coincida con alguno de estos augures y siga diciendo que Valle Inclán no sabía escribir o que Einstein no tenía ni idea.

lunes, 7 de enero de 2013

Un kilogramo pesa ahora más de 1.000 gramos



De las tres magnitudes básicas para todos los sistemas de medida (masa, espacio y tiempo, aparte de la temperatura), solo una queda definida como se hizo a finales del XIX: con un bloque de platino, cuyo original se conserva en París. Las otras se han ido redefiniendo en función de constantes físico-químicas de la naturaleza, pero la arbitrariedad del kilogramo no ha encontrado un equivalente que convenza a los científicos. El problema es que el cilindro de platino que lo define ya no pesa un kilo: ha engordado.

En verdad, en el mundo no hay solo un patrón de un kilo. Cuando se estableció esta unidad en 1875 se hicieron una serie de copias homologadas que se repartieron por distintos países. A Reino Unido llegó la 18, y es con esa con la que ha hecho un estudio la Universidad de Newcastle, que publica hoy la revista Metrologia. Usando un complicado equipo de espectroscopia de fotoelectrones emitidos por rayos X (XPS por sus siglas en inglés) han descubierto que el cilindro pesa en verdad algo más de un kilo. No es mucho, apenas unos microgramos (millonésimas de gramo), pero la importancia de la unidad de masa es tanta que eso obliga a reequilibrarla.

La causa de la desviación no es que el platino de que está hecho el modelo engorde. Pero en su siglo y cuarto de existencia, y pese a las condiciones tan estrictas de conservación, ha acumulado contaminantes en su superficie. Se calcula que, al menos el caso estudiado, estas son poco menos de 100 microgramos (0,1 miligramos), pero no se sabe qué ha pasado con las demás copias. Si, como es de suponer, todas han sufrido procesos similares, el mundo tendría ahora una veintena de patrones de un kilo, todos pesando algo diferente.

Identificado el problema, los científicos se han planteado cómo adelgazar los modelos. Y la solución causaría envidia a todos los que estén preocupados por los kilos de más que hayan adquirido estas navidades: se trata de someter las piezas a una sesión de rayos UVA. La idea es que la combinación de una radiación ultravioleta junto con una exposición a ozono pueda disolver los compuestos, sobre todo a base de carbono, que se encuentran en la superficie, y devolver los patrones a su peso ideal. Y nunca mejor dicho: 1,000 (y añádanse todos los ceros se quiera) kilogramos. Ni un ápice más o menos.

sábado, 5 de enero de 2013

Fotografía time-lapse que te dejará sin respiración

¿Te ha tocado una cámara nueva para estas fiestas? ¿Tal vez siempre has querido hacer vídeos de increíbles noches estrelladas pero no sabías los trucos de los verdaderos profesionales? ¡Scifri al rescate! Colin Legg es uno de los más reputados astrofotógrafos de time-lapse del mundo. Hemos hablado con él -y nos ha cedido sus vídeos- para aprender trucos sobre cómo hacer mejores, incluso espectaculares y abrumadoras, secuencias en time-lapse.