domingo, 5 de septiembre de 2010
Síndrome Postvacacional
No os riáis mucho...
sábado, 4 de septiembre de 2010
Palabras
Antonio Vega
Como no, otro de mis temas favoritos de quien pone nombre a este blog.
Muestra a todos la verdad.
Y por no parar
Vive la inmortalidad.
Amo al tiempo y su elasticidad.
Hoy no me desplazo a grandes trancos por la vida.
Es mi andar discreto e indiscreta es mi alegría.
Es sólo cuestión de tiempo, como viento en mar amiga.
Es presunción de las mías creer que así escrita fue mi vida.
Paradoja más.
Cada cual hace por dar
Mágico entender.
Poder oírla cantar...
No hallaré palabras de instrumental.
Sólo el silencio dará las palabras de instrumental.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Sobre la ciencia y la vida
jueves, 2 de septiembre de 2010
Stephen Hawking descarta a Dios como creador del universo
El Big Bang, la gran explosión que dio origenl mundo, fue consecuencia inevitable de las leyes de la física, argumenta Hawking en su libro, del que hoy adelanta algunos extractos el diario The Times. El científico británico renuncia así a sus opiniones anteriores expresadas en su obra Una Breve Historia del Tiempo, en la que sugería que no había incompatibilidad entre la existencia de un Dios creador y la comprensión científica del universo. "Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios", había escrito en aquel libro.
En su nueva obra, titulada en inglés The Grand Design y que sale a las librerías el 9 de septiembre, una semana antes de la visita del Papa a Gran Bretaña, Hawking sostiene que la moderna ciencia no deja lugar a la existencia de un Dios creador del Universo. En esa obra, escrita al alimón con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, Hawking rechaza, según el adelanto periodístico, la hipótesis de Isaac Newton según la cual el universo no puede haber surgido del caos gracias sólo a las leyes de la naturaleza sino que tuvo que haber intervenido Dios en su creación. Según el astrofísico, el primer golpe asestado a esa teoría había sido la observación en 1992 de un planeta que giraba en órbita en torno a una estrella distinta de nuestro Sol.
La teoría-M conseguirá su objetivo
Hawking aventura que la llamada teoría-M, proposición que unifica las distintas teorías de las supercuerdas, conseguirá ese objetivo. "La teoría-M es la teoría unificada con la que soñaba Einstein. El hecho de que nosotros, los seres humanos, que somos tan sólo conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, estemos ya tan cerca de comprender las leyes que nos gobiernan y rigen el universo es todo un triunfo", escribe el astrofísico. Hawking da a entender que en lugar de ser una ecuación única, la teoría-M puede consistir en "toda una familia" de teorías inscritas en un marco teórico consistente, del mismo modo en que distintos mapas -políticos, geográficos, topológicos- pueden referirse a una sola región sin contradecirse entre sí.
La existencia de los "Multiversos"
miércoles, 1 de septiembre de 2010
¿Son estos los países más felices del mundo?
Costa Rica es el país más feliz del mundo. Al menos, esto es lo que sostiene el Happy Index Planet (Índice de Felicidad del Planeta), una métrica para medir la felicidad de los habitantes del mundo que quiere ser una alternativa a el PIB, PIB per capita y demás índices basados en la producción, el gasto y los ingresos. El HIP es una creación de la New Economics Foundation, un grupo de economistas disidentes de la ortodoxia contable.
Para elaborar la clasificación, el índice se atiene a tres variables: los años de vida (con datos del Índice de Desarrollo Humano), la satisfacción vital (a partir de la encuesta Mundial de Gallup y del Estudio de Valores Mundiales) y la huella ecológica del país (Red de Huella Global y WWF). El sorprendente resultado es que los países occidentales están fuera de una lista (Alemania, el primero, no aparece hasta el número 51, y España en el 76, ligeramente por encima de…¡Irak!) copada por los países latinoamericanos:
1. Costa Rica
2. República Dominicana
3. Jamaica
4. Guatemala
5. Vietnam
6. Colombia
7. Cuba
8. El Salvador
9. Brasil
10. Honduras
Según contó Nic Marks en una reciente charla en TED Talks, “La gente quiere felicidad, amor, salud y sólo en cuarto lugar, riqueza. ¿Por qué los estadísticos no miden estas variables? Esto es lo que he tratado de hacer en The Happy Planet Index”. Para hacerlo han seleccionado las variables referidas arriba, que introducen un sesgo ecologista en el resultado global.
Sería interesante hacer un ejercicio de metanálisis a partir del Índice de Felicidad que propone NEF. Consistiría en medir los flujos migratorios entre países, para comprobar si la gente tiende a establecerse en países más o menos felices. La lógica dicta que, de poder elegir, una persona tenderá a buscar su lugar de residencia allí donde mayores sean sus posibilidades de ser feliz (recordemos las prioridades: felicidad, amor y salud). Dudo mucho que haya cola para emigrar desde Nueva Zelanda (puesto 103 en la clasificación) a El Salvador (puesto 8).
El índice de los británicos no es el primer intento de medir la felicidad de los ciudadanos. El rey de Bután ya propuso en 1972 un medidor de calidad de vida llamado Felicidad Nacional Bruta. Muchos vieron en aquella propuesta una manera de soterrar las míseras condiciones de vida de buena parte de los habitantes de este aislado estado asiático.
Marks tiene razón en una cosa: hace tiempo que el bienestar material dejó de aportar felicidad en las naciones más prósperas…Lo que no quiere decir que su Happy Index sea el más adecuado para medir la felicidad o el bienestar de los ciudadanos. Con la excepción de Costa Rica y ciertas zonas de Brasil, los países que aparecen en el mapa son algunos de los lugares menos recomendables para vivir en el mundo, bien por la tremenda inseguridad (El Salvador, Jamaica, Honduras o Colombia) bien por ausencia de libertades civiles (Cuba), bien por la pobreza extrema (todos los citados) o por una combinación de todos ellos.
Como dijo Nic Marks en su chara, “tenemos que seguir elevando la calidad de vida y el progreso humano sin incrementar la huella ecológica. Nadie quiere un escenario apocalíptico para 2050”. Cierto es, pero sin olvidar la libertad individual, las garantías jurídicas, la seguridad y la educación.
Visto en TED.